lunes, 12 de diciembre de 2011

miércoles, 2 de noviembre de 2011

El Diluvio y el Árbol

El día en que el diabólico ciclón se propagó tiránico.
El día en que costas salvajes arrojaron
...
el oscuro diluvio
contra la tierra buena y verde,
gritaron (y a través de los aires, sus “albricias”
resonaron por todas las agencias):
Ha caído el árbol.
El poderoso tronco está aplastado.
Ya, ni un asomo de vida para el árbol
dejó la tempestad.

* * *

El árbol ha caído...
¡Perdón, rojos arroyos!
¡Perdón, raíces regadas
con el vino que sangran los cadáveres!
¡Perdón, raíces árabes,
hundidas como rocas en la entraña,
y que cada vez más os entrañáis!
 

* * *

El árbol se alzará.
El árbol se alzará, y sus ramas,
al sol, irán creciendo;
en risas verdeciendo, y en hojas,
cara al sol.
Y el pájaro vendrá,
no tiene más remedio que venir.
El pájaro vendrá.
El pájaro vendrá.

(Poema de Fadwa Tuqán)


viernes, 7 de octubre de 2011

Si ellas llevan el velo... ¿Por qué vosotros os afeitáis la barba?

Pruebas sobre la obligatoriedad de la barba en el Corán y la Sunnah:

Abu Hurairah narró que el gobernante del Yemen, nombrado por el emperador persa Kisra, envió dos emisarios al Profeta (sala Allâhu alayhi wa salam). Cuando llegaron ante él, advirtió que se habían afeitado la barba y se dejaron crecer el bigote. Detestando esa apariencia, dio vuelta la cara y dijo (el Profeta, sala Allâhu alayhi wa salam):"¡Ay de ustedes! ¿Quién les dijo que hagan eso?". Ellos respondieron: "Nuestro amo (Kisra)". El Mensajero (sala Allâhu alayhi wa salam) respondió: "Pero mi Señor, Exaltado y Glorificado sea, me ha ordenado dejarme crecer la barba y recortarme el bigote".[Registrado por Ibn Yarir at-Tabarí, Ibn Sa'd, e Ibn Bishran. Verificado como hásan (bueno) por al-Albani (Fiqh us-Sirah de al-Ghazali p.359)]

Ibn 'Umar narró que el Mensajero de Allâh (sala Allâhu alayhi wa salam) dijo:"Recórtense el bigote, pero déjense crecer la barba". [Al-Bujari y Muslim].

Allâh estableció en el Qor'án que seguir al Profeta (sala Allâhu alayhi wa salam) en sus órdenes es una obligación: 4:80 "Quien obedezca al Mensajero obedece a Allâh. Y quien le dé la espalda sepa que no te hemos enviado como un custodio de sus obras".

Definición lingüística: 

En árabe, se utiliza la palabra "lihiah" para decir barba que deriva de "lahi" que significa mandíbula.

Por lo tanto, se define a la barba como el pelo que crece en el rostro sobre los huesos de las mandíbulas.

[Al-Qamus ul-Muhit de al-Fairuzabadi, y Lisan ul-Arab de Ibn Mandur].

Veredicto Legal: 

Dejarse crecer la barba es wajib (obligatorio) para todos los hombres musulmanes que puedan hacerlo.

La posición de los expertos de la antigüedad sobre el tema.

Todos los sabios de as-Salaf us-Salih (las primeras generaciones de musulmanes), incluyendo los cuatro Imames, sostienen unánimemente que es haram (prohibido) afeitarse la barba.

Hánafis:

Ibn-Abidin dijo: "Está prohibido que un hombre se afeite la barba". (Radd ul-Muhtar [2:418])

Málikis:

Abu al-Hásan: "Afeitarse la barba está prohibido, pues al cortarla se provoca una clara anulación de una obligación". [Sharh ur-Risalah de Abu al-Hásan, y comentario de al-Adwi]

Al-'Adwi dijo: "Ha sido reportado que Málik detestaba afeitarse todo lo que estuviera debajo de las mandíbulas, incluso dijo: ‘Es lo que hacen los Zoroastrianos".

[Sharh ur-Risalah de Abu al-Hásan, y comentario de al-Adwi (2:411)]

Ibn Abd al-Bárr dijo: "Está prohibido afeitarse la barba". [At-Tamhid]

Sháfi'is:

El Imám ash-Shafi'i expresó que está prohibido afeitarse la barba en su libro Al-Umm.

Al-Ayur'i dijo: "Está prohibido afeitar totalmente la barba a menos que se tenga un problema médico con ella".

[Sharh ul-Ubab].

Hánbalis:

Ibn Taimiah dijo: "Está prohibido afeitarse la barba".

[Al-Ijtiyarat ul-Ilmiah (p.6)]

As-Saffarini dijo: "En nuestro madhab (escuela), estamos de acuerdo en que está prohibido afeitarse la barba".

[Ghizá ul-Albab (1:376)].

El literalista Ibn Hazm al-Andalusí dijo: "Todos los expertos están de acuerdo en que afeitarse la barba es una forma de anulación de lo obligatorio, y por lo tanto está prohibido".

[Maratib ul-Iyma' (p.157), y al-Muhalla (2:189)]

Algunas excusas que se escuchan:

"¡Es sólo Sunnah!".

Confundiendo lo que implica que algo sea establecido por la Sunnah con que sea Sunnah (recomendado) como veredicto en la jurisprudencia. Pero a la luz de las pruebas que cité anteriormente, ese argumento es fácilmente rechazado.

Algunos hombres sostienen que la barba les provoca irritación y aspereza en la piel. Si un médico dermatólogo le aconseja afeitarse por una enfermedad en su piel, en ese caso tendrá una excusa aceptable. En caso contrario, la irritación es causada por el constante afeitado, y no por la barba misma, y por no realizar una correcta higiene mediante el wudu' tal como es indicado en la Sunnah.

Otros hombres sostienen que en el trabajo les exigen afeitarse la barba, o que perderían el empleo si no se afeitan. En la mayoría de los casos esto no es cierto. Si uno ofrece evidencia de que la barba es un requisito religioso, el empleador no puede obligar a un hombre a afeitársela a menos que sea un requisito de higiene como en la preparación de algunos químicos y alimentos.

Conclusión:

Hermano, usar barba es parte de la identificación obligatoria que tenemos como musulmanes.

Tanto como lo es para las mujeres usar el hijab.

lunes, 3 de octubre de 2011

El velo islámico

Qur'an y Sunna, eso es lo que los musulmanes queremos, y no opiniones personales.

El uso del pañuelo (jimar) como parte de la vestimenta modesta (hiyab) ha sido ordenado por Dios en el Qur’an y la práctica del Profeta (Sunna).

Desgraciadamente, algunos individuos, por ignorancia, y por un intento de no ser "discriminados" por la sociedad en la que viven, hacen voluntario lo que Dios ha hecho obligatorio y permiten lo que Dios ha prohibido, ignorando que con esa actitud se ponen en posición de divinidades, y es a eso a lo que se refiere Dios cuando dice: "han tomado a sus rabinos y a sus monjes -y también al Ungido, hijo de María- por señores suyos junto con Dios, cuando se les ordenó que no adorasen sino al Dios Único" [9:31], de acuerdo a la narración (hadiz), transmitida por el Imam Ahmad, en que el Profeta dijo: "¿acaso no prohibían [los rabinos y los monjes] lo que Dios había permitido y permitían lo que Dios había prohibido, y les obedecían?". También definió Dios a los creyentes verdaderos cuando dijo que "no temen la censura de quien les censure" [5:54].

En honor a la verdad, he decidido recopilar los versos del Qur’an y los dichos del Profeta (ahadiz) en los que se toca el tema del hiyab, así como algunas narraciones en las que se ve claramente qué aplicación hicieron los Compañeros del Profeta del orden de utilizar el hiyab. También he señalado algunas conclusiones finales a las pruebas del Qur’an y la Sunna. Obviamente, el Islam (sumisión a Dios) es la religión que practicaron el Profeta a quien fue revelada su forma final y sus Compañeros; y no la religión como entienda cada uno las cosas, de acuerdo a sus deseos. Por ello dijo el Profeta: "que aquel que interprete el Qur’an en base a su opinión, tome su morada en el Fuego". Y también mencionó, como recopiló el Imam at-Tirmidhi -al igual que la narración anterior- que la "secta" salvada del Islam sería "aquella a la que yo y mis compañeros pertenecemos", es decir, la forma original de esta Religión. Por ello es de especial importancia mencionar, junto con los versos del Qur’an y los dichos del Profeta, otras narraciones de la Sunna en que se refleja el proceder de los Compañeros del Profeta.

He añadido a las evidencias del Qur’an y la Sunna (e.d. las pruebas irrefutables) lo que dijeron al respecto algunos comentadores clásicos del Qur’an y algunos eruditos (‘ulama).

El velo (hiyab) en el Qur’an

قُل لِّلۡمُؤۡمِنِينَ يَغُضُّواْ مِنۡ أَبۡصَـٰرِهِمۡ وَيَحۡفَظُواْ فُرُوجَهُمۡ‌ۚ ذَٲلِكَ أَزۡكَىٰ لَهُمۡ‌ۗ إِنَّ ٱللَّهَ خَبِيرُۢ بِمَا يَصۡنَعُونَ وَقُل لِّلۡمُؤۡمِنَـٰتِ يَغۡضُضۡ مِنۡ أَبۡصَـٰرِهِنَّ وَيَحۡفَظۡنَ فُرُوجَهُنَّ وَلَا يُبۡدِينَ زِينَتَهُنَّ إِلَّا مَا ظَهَرَ مِنۡهَا‌ۖ وَلۡيَضۡرِبۡنَ بِخُمُرِهِنَّ عَلَىٰ جُيُوبِہِنَّ‌ۖ وَلَا يُبۡدِينَ زِينَتَهُنَّ إِلَّا لِبُعُولَتِهِنَّ أَوۡ ءَابَآٮِٕهِنَّ أَوۡ ءَابَآءِ بُعُولَتِهِنَّ أَوۡ أَبۡنَآٮِٕهِنَّ أَوۡ أَبۡنَآءِ بُعُولَتِهِنَّ أَوۡ إِخۡوَٲنِهِنَّ أَوۡ بَنِىٓ إِخۡوَٲنِهِنَّ أَوۡ بَنِىٓ أَخَوَٲتِهِنَّ أَوۡ نِسَآٮِٕهِنَّ أَوۡ مَا مَلَكَتۡ أَيۡمَـٰنُهُنَّ أَوِ ٱلتَّـٰبِعِينَ غَيۡرِ أُوْلِى ٱلۡإِرۡبَةِ مِنَ ٱلرِّجَالِ أَوِ ٱلطِّفۡلِ ٱلَّذِينَ لَمۡ يَظۡهَرُواْ عَلَىٰ عَوۡرَٲتِ ٱلنِّسَآءِ‌ۖ وَلَا يَضۡرِبۡنَ بِأَرۡجُلِهِنَّ لِيُعۡلَمَ مَا يُخۡفِينَ مِن زِينَتِهِنَّ‌ۚ وَتُوبُوٓاْ إِلَى ٱللَّهِ جَمِيعًا أَيُّهَ ٱلۡمُؤۡمِنُونَ لَعَلَّكُمۡ تُفۡلِحُونَ

Di a los creyentes que bajen la mirada y que guarden su castidad: esto conviene más a la pureza; ciertamente, Dios está bien informado de lo que hacen. Y di a las creyentes que bajen la mirada y que guarden su castidad, y no muestren de sus atractivos sino lo que de ellos sea aparente; así pues, que se cubran el escote con el velo. Y que no muestren sus atractivos a nadie salvo a sus maridos, sus padres, sus suegros, sus hijos, los hijos de sus maridos, sus hermanos, los hijos de sus hermanos, los hijos de sus hermanas, las mujeres de su casa, aquellas que sus diestras poseen, aquellos sirvientes varones que carecen de deseo sexual, o a los niños que no saben de la desnudez de las mujeres; y qué no hagan oscilar sus piernas a fin de atraer la atención sobre sus atractivos ocultos. Y ¡oh creyentes, volveos a Dios, todos, en arrepentimiento, para que alcancéis la felicidad! [24:30-31]

يَـٰٓأَيُّہَا ٱلنَّبِىُّ قُل لِّأَزۡوَٲجِكَ وَبَنَاتِكَ وَنِسَآءِ ٱلۡمُؤۡمِنِينَ يُدۡنِينَ عَلَيۡہِنَّ مِن جَلَـٰبِيبِهِنَّۚ ذَٲلِكَ أَدۡنَىٰٓ أَن يُعۡرَفۡنَ فَلَا يُؤۡذَيۡنَۗ وَكَانَ ٱللَّهُ غَفُورً۬ا رَّحِيمً۬ا 

¡Oh Profeta! Di a tus esposas, a tus hijas y a las [demás] mujeres creyentes, que deben echarse por encima sus vestiduras externas: esto ayudará a que sean reconocidas y no sean importunadas. Pero [aun así,] ¡Dios es en verdad indulgente, dispensador de gracia! [33:59]

El velo (hiyab) en la Sunna

Narró ‘Aisha: "las esposas del Profeta -la paz y las bendiciones de Dios sean con él- solían ir a al-Manasi, un extenso lugar abierto (cerca de Baqia en Medina), para hacer sus necesidades por la noche. ‘Umar solía decirle al Profeta -la paz y las bendiciones de Dios sean con él-: ‘que tus esposas utilicen el velo’, pero el Mensajero de Dios no lo ordenó. Una noche Sauda bint Zam’a, esposa del Profeta -la paz y las bendiciones de Dios sean con él- salió a la hora de la Oración de la noche, siendo ella una mujer alta. ‘Umar se dirigió a ella y dijo: ‘te he reconocido, oh Sauda’, y lo dijo porque deseaba con entusiasmo que los versos sobre el hiyab fueran revelados. Así pues, Dios reveló los versos del hiyab. [Bujari]

Dijo ‘Umar: "coincidí con mi Señor en tres cosas. Dije: ‘Mensajero de Dios, si tomáramos la Estación de Abraham como un lugar de Oración…’, y luego fue revelado: ‘…y tomad la Estación de Abraham como lugar de Oración’ [2:215]. Dije: ‘Mensajero de Dios, tanto la buena como la mala gente viene a visitar a nuestras esposas; si tan sólo les ordenaras llevar hiyab…’, y el verso del hiyab fue revelado. Las esposas del Profeta -la paz y las bendiciones de Dios sean con él- se unieron en los celos, y yo dije: ‘quizás su Señor, si os divorcia, le dará a cambio esposas mejores que vosotras’, y así mismo fue revelado [Qur’an 66:5]. [Bujari]

Narró ‘Aisha -Dios esté complacido con ella-: "Asma’, hija de Abu Bakr -Dios esté complacido con él- vino a ver al Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él- llevando un vestido delgado, de modo que el Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él- se giró y le dijo: ‘oh Asma’, una vez la mujer alcanza la edad de la menstruación, ninguna parte de su cuerpo debe ser vista a excepción de esto’, y señaló su cara y sus manos." [Abu Dawud]

‘Aisha -Dios esté complacido con ella- solía decir: "cuando ‘que se cubran el escote con el velo’ fue revelado, [las mujeres] cortaron los talles de sus sábanas por los bordes y cubrieron sus caras con los trozos cortados". [Bujari]

Narró Umm Salama, madre de los creyentes: "cuando el verso ‘deben echarse por encima sus vestiduras externas’ fue revelado, las mujeres de los que auxiliaron [a los que emigraron de Meca, e.d. de los ansar] salieron como si tuvieran cuervos sobre sus cabezas, con las vestiduras externas". [Abu Dawud]

Narró Dihyan ibn Jalifa al-Kalbi: "El Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él- trajo algunas piezas de lino egipcio fino, y me dio uno y dijo: ‘divídelo en dos; haz con uno de los trozos una camiseta y dale el otro a tu esposa para un velo’, y luego, cuando ya se había girado, dijo: ‘y ordena a tu esposa que lleve una prenda debajo y no muestre su figura’." [Abu Dawud]

Usama ibn Zaid dijo: "el Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él- me dio como regalo una tela cóptica gruesa que había recibido él como regalo de Dahiah al-Kalbi, así que se lo di a mi mujer. Más adelante, el Profeta -la paz y las bendiciones de Dios sean con él- me preguntó: ‘¿por qué no vistes la tela cóptica?’, a lo que le contesté: ‘se lo di a mi esposa’. Dijo el Profeta -la paz y las bendiciones de Dios sean con él- entonces: ‘dile que lleve un vestido grueso debajo de ella, pues temo que pueda describir el tamaño de sus miembros’." [Ahmad, al-Baihaqi, al-Hakim]

Ibn ‘Umar transmitió que el Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él- dijo: "en el Día de la Resurrección, Dios no mirará al hombre que arrastra su vestidura por arrogancia". Umm Salama preguntó entonces: "¿qué deberían hacer las mujeres con sus vestiduras?", y él respondió: "que las bajen un palmo", a lo que ella replicó: "sus pies quedarían expuestos", y dijo él entonces: "que las bajen [en la medida de] un antebrazo, pero no más". [At-Tabarani]

Conclusiones de las pruebas del Qur’an y la Sunna

- El uso del velo (hiyab) es obligatorio, de acuerdo al Qur'an [24:30 y 33:59], y las narraciones de Bujari narradas por 'Aisha y por 'Umar.

- Parte de la modestia en la mujer, al igual que en el hombre, es que reduzcan su campo de visión, dejando fuera de este lo ilícito, y que guarden su castidad, de acuerdo al Qur’an [24:31].

- Las instrucciones respecto al cubrimiento de la desnudez (‘aura) son para la aparición de la mujer en público y ante extraños, debido a las excepciones mencionadas en el Qur’an [en 24:31].

- La utilidad en el uso del hiyab está en que (1) las mujeres serán reconocidas como mujeres creyentes y castas, no interesadas en conductas indecentes, y (2) eso evitará que sean molestadas, de acuerdo al Qur’an [33:59].

- Ninguna parte de la mujer debe quedar al descubierto excepto la cara y las manos, de acuerdo a la narración de Abu Dawud, narrada por 'Aisha. Algunas mujeres de los Compañeros del Profeta dejaron tan sólo los ojos al descubierto; algunas, sólo un ojo.

- La mujer, al igual que el hombre, no debe arrastrar sus vestiduras en señal de arrogancia pero, aún así, tampoco debe llevarlas a una altura que deje sus pies al descubierto (es decir, sus pies son ‘aura), de acuerdo a la narración de Ibn 'Umar, compilada por at-Tabarani.

- Es un requisito del hiyab que los miembros de una mujer, así como sus siluetas, no queden al descubierto, de acuerdo a la narración de Usama ibn Zaid, compilada por Ahmad, al-Baihaqi y al-Hakim; y la narración de Dihyan ibn Jalifa al-Kalbi, compilada por Abu Dawud.

- Los compañeros del Profeta entendieron el orden de utilizar el hiyab y lo llevaron a la práctica, hasta el punto de que las mujeres utilizaron sus sábanas para hacerse los velos, y cuando salieron a la calle parecía que llevaban cuervos sobre sus cabezas, de acuerdo a la narración de 'Aisha compilada por Bujari y a la narración de Umm Salama, compilada por Abu Dawud.

Lo que se ha dicho sobre los versos del velo (hiyab) en la exégesis del Qur’an (tafsir)

¡Oh Profeta! Di a tus esposas, a tus hijas y a las [demás] mujeres creyentes, que deben echarse por encima sus vestiduras externas: esto ayudará a que sean reconocidas [como mujeres decentes] y no sean importunadas. Pero [aun así,] ¡Dios es en verdad indulgente, dispensador de gracia! [33:59]

- En cuanto a 24:31…

Di a los creyentes que bajen la mirada y que guarden su castidad: esto conviene más a la pureza; ciertamente, Dios está bien informado de lo que hacen. Y di a las creyentes que bajen la mirada y que guarden su castidad, y no muestren de sus atractivos sino lo que de ellos sea aparente [con decencia]; así pues, que se cubran el escote con el velo. Y que no muestren [nada más de] sus atractivos a nadie salvo a sus maridos, sus padres, sus suegros, sus hijos, los hijos de sus maridos, sus hermanos, los hijos de sus hermanos, los hijos de sus hermanas, las mujeres de su casa, aquellas que sus diestras poseen, aquellos sirvientes varones que carecen de deseo sexual, o a los niños que no saben de la desnudez de las mujeres; y qué no hagan oscilar sus piernas a fin de atraer la atención sobre sus atractivos ocultos. Y ¡oh creyentes, volveos a Dios, todos, en arrepentimiento, para que alcancéis la felicidad! [24:30-31]

Tafsir al Yalalayn:

…"y no muestren de sus atractivos sino lo que de ellos sea aparente", es decir, la cara y las manos, que pueden ser vistas por un extraño, cuando no existe peligro de tentación, y esta es una de dos opiniones. La segunda es que [incluso mostrar la cara y las manos] está prohibido porque existe una presunción de que estas partes causarán tentación, y esta es la opinión preferida, en caso de que hubiera que zanjar el asunto. "Así pues, que se cubran el escote con el velo", es decir, que cubran sus cabezas, cuellos y pechos con velos; "y que no muestren sus atractivos", es decir, todo cuanto haya, a excepción de la cara y las manos…

Ibn Kathir:

Este es un mandato de Dios a las mujeres creyentes, y celo por Su parte hacia las esposas de sus siervos creyentes. También tiene como fin distinguir a las mujeres creyentes de las mujeres de la [época de la] Ignorancia, y de las acciones de las mujeres paganas. La razón para la revelación de este verso fue mencionado por Muqatil bin Hayyan, cuando dijo: "solíamos oír -y Dios sabe mejor- que Jabir bin Abdullah al-Ansari narró que Asma’ bint Murshidah estaba en una casa suya en Bani Hariza, y las mujeres empezaron a entrar sin sus vestiduras externas de modo que los tobillos de sus pies eran visibles, a parte de sus pechos y sus mechones. Asma’ dijo: "¡qué feo es esto!". Y luego Dios reveló: "di a las creyentes que bajen la mirada".

Al-Qurtubi:

Las mujeres en el pasado solían cubrir sus cabezas con el jimar, dejando caer sus extremos sobre sus espaldas. Esto dejaba el cuello y la parte superior del pecho al descubierto, al modo de los cristianos. Entonces Dios les ordenó que cubrieran esas partes con el jimar.

- En cuanto a 33:59…

¡Oh Profeta! Di a tus esposas, a tus hijas y a las [demás] mujeres creyentes, que deben echarse por encima sus vestiduras externas: esto ayudará a que sean reconocidas [como mujeres decentes] y no sean importunadas. Pero [aun así,] ¡Dios es en verdad indulgente, dispensador de gracia! [33:59]

Tafsir al Yalalayn:

‘Di a tus esposas, a tus hijas y a las mujeres de los creyentes, que deben echarse por encima sus vestiduras externas’ (yalabib es el plural de yilbab, que es un vestido que cubre a la mujer totalmente), en otras palabras, que estiren una parte de ella sobre sus caras, dejando un ojo, cuando necesiten dejar la casa para algo.

Ibn Abbas:

‘Deben echarse por encima sus vestiduras externas’ [significa] que cubran sus cuellos y pechos.

Ibn Kathir:

Aquí le dice Dios a Su Mensajero que ordene a las mujeres creyentes - especialmente a sus esposas e hijas, debido a su posición de honor- que dejen caer sus yalabib [plural de yilbab] sobre sus cuerpos, para que tengan una apariencia distinta a las mujeres de la Ignorancia (Yahiliyya) y de las sirvientas.

Lo que dijeron algunos eruditos (‘ulama) sobre el velo (hiyab)

Lo siguiente está citado en "ar-Radd al-Mufhim" del Sheij (erudito) Nasruddin al-Albani, en la introducción de su libro "Jilbaab al-Mar’ah al-Muslimah".

Al-Baghawi dijo en su tafsir (vol. 3, p. 518): "[el yilbab] es la prenda con la que una mujer se cubre, llevada por encima del vestido y del velo".

Ibn Hazm dijo (vol. 3, p. 217): "el yilbab en la lengua árabe en la que el Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él- nos habló, es lo que cubre el cuerpo entero y no sólo una parte de él".

Ibn Hubayra al-Hambali dijo en su libro "al-Ifsah" que la cara no es considerada ‘aura en las tres principales escuelas de ley, y añadió: "también es una posición narrada del Imam Ahmad".

E Ibn Qudama explicó en al-Mughni: "[la cara y las manos no son desnudez], debido a la necesidad que requiere que la cara esté al descubierto para comprar y vender, y las manos descubiertas para dar y coger".

Y dijo Ibn Muflih en "al-Adab ash-Shar‘iyya": "¿es correcto regañar a las mujeres casaderas si no cubren sus caras en la calle? La respuesta depende de si es obligatorio para las mujeres cubrir sus caras o si es obligatorio para los hombres reducir su visión en cuanto a ellas. Hay dos posiciones al respecto. En cuanto al hadiz de Yarir en el que dijo: ‘le pregunté al Mensajero de Dios respecto a la mirada repentina e involuntaria y me ordenó desviar la vista’. Al-Qadi ‘Iyad comentó: ‘los eruditos, que Dios -el Exaltado- esté complacido con ellos, han dicho que hay una prueba en este hadiz de que no es obligatorio para una mujer cubrir su cara en la calle. En lugar de ello, es una sunna recomendada para ella, y es obligatorio para el hombre reducir su visión hacia ella en todo momento, excepto por algún propósito legislado. Sheij Muhyud-din an-Nawawi lo mencionó sin entrar en mayor explicación."


domingo, 25 de septiembre de 2011

Palestina: La verdadera historia


Inshalah que nuestros/as hermanos/as de Palestina alcancen su objetivo y la ONU asuma a Palestina y se asegure un acuerdo definitivo. De todos modos sigo pensando que la lucha no debe ser por Palestina... si no por el KHILAFAH, o la unión de todos los países musulmanes bajo una única bandera: La ilaha illa Allah wa Muhammad rasul Allah. Sólo entonces los musulmanes seremos fuertes y sólo entonces nuestra ummah verá sus derechos e intereses protegidos. Hasta entonces...


miércoles, 21 de septiembre de 2011

Para reflexionar

¿Por qué si una monja está cubierta de los pies a la cabeza se dice que ella está demostrando su devoción a Dios, pero cuando se trata de una musulmana, "ella está oprimida"?

¿Por qué cuando un judío se deja la barba, el sólo está practicando su fe, pero si un musulmán se la deja, es un extremista?

¿Por qué cuando una mujer occidental permanece en casa para cuidar a sus niños y su casa, ella se está sacrificando para el bienestar de su hogar, pero cuando una mujer musulmana lo hace, "ella necesita ser liberada"?

¿Por qué cuando un muchacho por si mismo dedica su tiempo a un tema, se dice que él tiene potencial, pero cuando un chico dedica su tiempo al Islam, él está desesperado?

¿Por qué cuando un cristiano mata a alguien, la religión no es mencionada (vr.g el ERI en Irlanda) pero cuando un musulmán es acusado de un crimen enseguida sale la religión a colación?

Pero sin embargo... ¿Por qué, a pesar de todo, el Islam sigue siendo la religión con mayor crecimiento (*) en el mundo?


(*) Datos de la UNESCO.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Ayat de La Luz

Allah es la luz de los cielos y la tierra. Su luz es como una hornacina en la que hay una lámpara; la lámpara está dentro de un vidrio y el vidrio es como un astro radiante. Se enciende gracias a un árbol bendito, un olivo que no es ni oriental ni occidental, cuyo aceite casí alumbra sin que lo toque el fuego. Luz sobre luz. Allah guía hacia Su luz a quien quiere. Allah llama la atención de los hombres con ejemplos y Allah conoce todas las cosas. [Corán 24:35]

jueves, 15 de septiembre de 2011

El Libro Divino

Os pido tan sólo un poco de vuestro valioso tiempo para que veáis atentamente los siguientes vídeos de la serie: "The Divine Book". No importa la confesión que profeséis, o si no profesáis ninguna... Esto es para todo el mundo. Si realmente eres un/a buscador/a genuino/a de la Verdad y el Conocimiento... verás estos vídeos. Si no, será que no lo eres... o bien, tus ideas son tan débiles que son incapaces de enfrentarse a otras.

Pensad en el tiempo que dedicáis en leer mensajes de texto en vuestro móvil, facebook, messenger... Cada vídeo tiene una duración de 10 minutos aprox., así que no os cuesta nada. A no ser claro, que seáis de los burros que entran en estado catatónico a la que han leído dos páginas seguidas de un libro.

La serie es en inglés. No sé si en youtube está completa con subtítulos en español... Aquí os dejo con los links de la serie (son públicos así que no hace falta que iniciéis sesión en facebook, tan sólo tenéis que hacer clic encima y aparecerá el vídeo directamente):

The Divine Book (1/10):


The Divine Book (2/10):


The Divine Book (3/10):


The Divine Book (4/10):


The Divine Book (5/10):


The Divine Book (6/10):


The Divine Book (7/10):


The Divine Book (8/10):


The Divine Book (9/10):


The Divine Book (10/10):


Y cuando se les dice: Creed como han creído los hombres. Dicen: ¿Es que vamos a creer como los necios? ¿No son ellos los necios sin saberlo? [2:13]

El que se niegue a creer y muera siendo incrédulo no se le aceptará ningún rescate; aunque diera todo el oro que cabe en la tierra. Esos tendrán un castigo doloroso y no habrá quien les auxilie. [3:91]

El día en que unos rostros se vuelvan blancos y otros negros. Aquéllos cuyos rostros se ennegrezcan... ¡Renegasteis después de haber creído, gustad pues el castigo porque no creísteis! [3:106] Aquéllos cuyos rostros se vuelvan blancos, estarán en la Misericordia de Dios, en ella serán inmortales. [3:107]

Toda alma probará la muerte. Y el Día del Levantamiento se os pagará cumplidamente la retribución que os corresponda. Quien sea alejado del Fuego e introducido en el Jardín, habrá triunfado. La vida de este mundo no es sino el disfrute engañoso de lo que se acaba. [3:185]

Aquéllos que cuando cometen una indecencia o son injustos consigo mismos, recuerdan a Dios y piden perdón por sus faltas -porque ¿quién perdona las faltas sino Dios?- y no reinciden en lo que hicieron después de saberlo. [3:135] Esos tienen como recompensa un perdón de su Señor y jardines por los que corren los ríos. En ellos serán inmortales. ¡Qué excelente recompensa para los que actúan! [3:136]

O pudierais decir: Si se nos hubiera hecho descender el Libro, habríamos tenido mejor guía que ellos. Os ha llegado una prueba evidente de vuestro Señor, así como una guía y una misericordia. ¿Quién puede ser más injusto que aquel que niega la autenticidad de los signos de Dios y se aparta de ellos? A quienes se aparten de Nuestros signos les pagaremos, por su desvío, con el peor castigo. [6:157]

Y dicen: El Misericordioso ha tomado un hijo. [19:88] Ciertamente traéis una calamidad. [19:89] A punto están los cielos de rasgarse, la tierra de abrirse y las montañas de derrumbarse por su causa. [19:90] Porque atribuyen un hijo al Misericordioso. [19:91] Y no es propio del Misericordioso tomar un hijo. [19:92]

Realmente a los que creen y practican las acciones de rectitud, el Misericordioso les dará amor. [19:96]

Y los que se niegan a creer en los signos de Dios y en el encuentro con Él, ésos desesperan de Mi misericordia y tendrán un doloroso castigo. [29:23]

Y si les preguntas quién creó los cielos y la tierra y subordinó al sol y a la luna, sin duda que dirán: Dios. ¿Cómo entonces inventan? [29:61]

Y dicen: Sólo existe esta vida nuestra de aquí, morimos y vivimos y no es sino el tiempo lo que acaba con nosotros. Pero no tienen conocimiento de eso, no hacen sino conjeturar. [45:24]

Di: Dios os da la vida, luego os hace morir y luego os reunirá para el Día del Levantamiento acerca del que no hay duda. Sin embargo la mayoría de los hombres no sabe. [45:26] Y a Dios pertenece la soberanía de los cielos y de la tierra; el día que llegue la Hora, ese día perderán los farsantes. [45:27]

A los que creyeron y practicaron las acciones de bien su Señor los hará entrar en Su misericordia; ése es el triunfo indudable. [45:30] Pero a los que se negaron a creer... ¿No se os recitaron Mis signos y sin embargo vosotros os llenasteis de soberbia y fuisteis gente de mal? [45:31]

Y se dirá: Hoy os olvidamos, al igual que vosotros olvidasteis el encuentro de este día vuestro; vuestra morada será el Fuego y no tendréis quien os auxilie. [45:34]

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Jesús en el Islam (a.s.)

Contrario a lo que muchas personas piensan, los musulmanes aunque no son cristianos, sí creemos en Jesús. Creemos en él, tal como creemos en todos los otros profetas y mensajeros de Dios. Esto se menciona en el Corán, en la Surah Al Baqarah, el cual es el capítulo 2 del Corán, en el ayah, es decir en el verso 136:

“Decid: Creemos en Dios y en lo que nos fue revelado, en lo que reveló a Abraham, a Ismael, Isaac, Jacob y las doce tribus (descendientes de los hijos de Jacob), y lo que reveló a Moisés, Jesús y a los Profetas. No discriminamos entre ellos, y nos sometemos a Él.”

Los musulmanes nos referimos al profeta Jesús con el nombre de Isa y decimos allayhis salam que significa la paz sea con él, después de mencionar su nombre, tal como lo decimos después de mencionar a los otros profetas de Dios por respeto. Su nombre ha sido mencionado 25 veces en el Corán.

La Concepción de Jesús

El Corán confirma el relato bíblico de que Jesús, la paz sea con él, nació de una mujer virgen, los ángeles vinieron y le informaron que estaba embarazada, tal como se narra en la Surah Al Imran, que es el capítulo 3 del Corán, en las ayat, es decir los versos 45, 46 y 47:

«Y cuando uno de los ángeles dijo: "¡María!, Dios te anuncia la buena nueva de una Palabra procedente de Él, cuyo nombre es el Mesías Jesús, hijo de María; que será muy honrado en este mundo, y en el más allá será de los allegados a Dios. Hablará a la gente en la cuna y cuando sea adulto, será de los justos.'' "¡Señor!" dijo María: ''¿cómo puedo tener un hijo si no me ha tocado ningún mortal?" 'Así Será". Dijo: "Dios crea lo que Él quiere. Cuando decide algo, simplemente dice: ¡sé! y es".»

Sin embargo, la milagrosa concepción de Jesús, la paz sea con él, no cambió su carácter de ser solamente un humano, ya que su creación fue como la creación de Adán, la paz sea con él, quien no tuvo padre ni madre. Así lo aclara el Corán en la misma Surah Al Imran en la ayah (verso) 59:

“Por cierto que el ejemplo de Jesús ante Dios es semejante al de Adán, a quien creó de barro y luego le dijo: ¡Sé!, y fue.”

El Nacimiento de Jesús

María se quedó encinta con el niño milagrosamente y se retiró a un lugar distante donde esperó el momento del parto. Este acontecimiento está narrado en la Surah Maryam que es el capítulo 19 del Corán, en las ayat (versos) del 22 al 26:

«Se quedó encinta y se retiró con él a un lugar apartado. Y los dolores del parto la llevaron junto al tronco de la palmera. Ella dijo: ¡Ojalá hubiera muerto antes de esto y así se me hubiera olvidado completamente. Pero él (el ángel) la llamó desde abajo (del valle): "¡No te aflijas! Tu Señor ha puesto a tus pies un arroyo. Sacude hacia ti el tronco de la palmera, y ésta hará caer sobre ti dátiles frescos y maduros. Come, bebe y conténtate. Y cuando veas a algún hombre dile: He hecho voto de silencio al Misericordioso. No hablaré, pues, hoy con hombre alguno."»

Los Milagros de Jesús

El Corán confirma la mayor parte de los milagros indicados en la biblia, pero menciona otros más que no han sido mencionados en ella, como por ejemplo el primer milagro que fue hablar cuando era aún un bebé, ya que luego de que María dio a luz a Jesús, la paz sea con él, la gente la acusó de fornicación, pero ella no podía defenderse por el voto de silencio que había hecho, así que Dios permitió que Jesús, la paz sea con él, hablara. Este impresionante acontecimiento está narrado en la Surah Maryam que es el capítulo 19 del Corán, en las ayat (versos) del 27 al 33:

«“Después regresó a su familia, llevando consigo al niño. Dijeron: ¡Oh María! ¡En verdad, has hecho algo inaudito! ¡Oh hermana de Aarón! ¡Tu padre no fue un hombre malvado, ni fue tu madre una mujer indecente!" Entonces ella señaló hacia él. Dijeron: "¿Cómo vamos a hablar con quien es (todavía) un niño en la cuna?" (El niño) dijo: "En verdad, soy un siervo de Dios. Él me ha entregado la revelación y ha hecho de mí un profeta, y me ha hecho bendito dondequiera que esté; y me ha prescrito la oración y la limosna mientras viva, y que sea bondadoso con mi madre; y no me ha hecho arrogante ni falto de compasión."¡Y la paz fue conmigo el día en que nací, y (será conmigo) el día en que muera, y el día en que sea devuelto (de nuevo) a la vida!"»

Dios le permitió a Jesús, la paz sea con él, realizar algunos milagros que sirvieran como signos de que él era un profeta de Dios. Es importante reiterar que Jesús, la paz sea con él, no tenía el poder para hacer los milagros por sí mismo, sino que solamente lograba realizarlos con el permiso de Dios, así ha quedado aclarado en la Surah Al Maa’idah, que es el capítulo 5 del Corán, en el ayah (verso) 110:

“Cuando Dios dijo: ¡Oh, Jesús hijo de María! Recuerda la gracia que os concedí a ti y a tu madre, cuando te di fuerzas mediante el Espíritu [el Ángel Gabriel] y hablaste a la gente estando en la cuna y de adulto, y te enseñé la escritura, la sabiduría, la Torá y el Evangelio. Y cuando hiciste con arcilla la forma de un pájaro con Mi anuencia, luego soplaste en él y se convirtió en pájaro con Mi anuencia, y curaste al ciego de nacimiento y al leproso con Mi anuencia, y resucitaste a los muertos con Mi anuencia. Y te protegí de los Hijos de Israel cuando te presentaste ante ellos con las evidencias y los incrédulos de entre ellos dijeron: Esto no es más que una magia evidente.”

La Naturaleza de Jesús

La revelación coránica afirma que Jesús, la paz sea con él, es un mensajero de Dios, y señala también claramente que él es un ser humano. En el Islam, contrario a la creencia cristiana, Jesús, la paz sea con él, no es Dios ni tampoco es hijo de Dios, es solamente un siervo, profeta y mensajero de Dios. Esto está mencionado más de una vez en el Corán, podemos citar por ejemplo la Surah Al Maa’idah que es el capítulo 5 del Corán en el ayah (verso) 17 dice:

“No creen, en realidad, quienes dicen: «Dios es el Mesías, hijo de María». Di: «¿Quién podría impedir a Dios que si Él quisiera, hiciera morir al Mesías, hijo de María, a su madre y a todos los de la tierra?» De Dios es el dominio de los cielos, de la tierra y de lo que entre ellos está. Crea lo que Él quiere. Dios es omnipotente.”

Y en las ayat (versos) del 72 al 75 dice:

«En verdad, quienes dicen: "¡Ciertamente, Dios es el Mesías, hijo de María!", niegan la verdad cuando (el propio) Jesús dijo: "¡Oh hijos de Israel! ¡Adorad (sólo) a Dios, (que es) mi Señor y también vuestro Señor!" Ciertamente, a quien atribuya copartícipes a Dios, Él le vedará al paraíso y tendrá por morada el fuego; ¡y tales malhechores no tendrán quien les auxilie! En verdad, quienes dicen: "¡Dios es el tercero en una trinidad!", niegan la verdad pues no hay más deidad que el Dios Único. Y a menos que desistan de esa afirmación suya, un doloroso castigo ha de caer sobre quienes de ellos se obstinan en negar la verdad. ¿No van, pues, a volverse a Dios arrepentidos y a pedirle Su perdón? Pues Dios es Absolvedor, Misericordioso. El Mesías, hijo de María, es sólo un Mensajero, igual que los otros Mensajeros que le precedieron, y su madre fue una fiel y veraz creyente. Ambos comían alimentos (como el resto de la humanidad). Observa cómo les explicamos las evidencias y observa cómo (a pesar de esto) se desvían.”»

El Mensaje de Jesús

El Mensaje de Jesús, la paz sea con él, ha sido llamado en el Corán como Inyil que suele ser traducido como evangelio, sin embargo no se debe confundir el mensaje original de Jesús, la paz sea con él, con los evangelios contenidos hoy en día en la biblia, ya que ninguno de ellos fue revelado directamente por Jesús, la paz sea con él, sino por otros que ni siquiera lo conocieron personalmente. Si bien el evangelio de la biblia contiene algunos fragmentos sobre el profeta Jesús, la paz sea con él, en su totalidad su mensaje ha sido alterado y corrompido a tal punto que contradice la verdadera revelación que trajo, por lo tanto no podemos equiparar los evangelios actuales con el Inyil original del profeta Jesús, la paz sea con él, nadie sabe dónde se encuentra el verdadero Inyil que Dios reveló a Jesús, la paz sea con él.

El verdadero propósito y contenido del mensaje de Jesús, la paz sea con él, ha sido aclarado en el Corán, el cual a diferencia de las revelaciones anteriores, sí ha sido preservado con su contenido original sin alteración alguna.

La Surah Al Maa’idah, que es el capítulo 5 del Corán, en la ayah (verso) 46, menciona que el propósito del Inyil es confirmar la Torá, revelación traída anteriormente por el Profeta Moisés, la paz sea con él:

“Hicimos que les sucediera (a los Profetas de los Hijos de Israel) Jesús, hijo de María, para que confirmase lo que ya había en la Torá. Le revelamos el Inyil (Evangelio) en el que hay guía y luz, como confirmación de lo que ya había en la Torá...”

El mensaje de Jesús, la paz sea con él, al igual que todos los profetas anteriores llamaba a la adoración única a Dios. Así se narra en la Surah Al Imran, que es el capítulo 3 del Corán en la ayah (verso) 51:

“Dios es mi Señor y Señor vuestro. ¡Servidle, pues! Esto es una vía recta”.

Asimismo, en su mensaje del Inyil, Jesús anunció la venida del profeta Muhammad, la paz sea con él. Esto consta en la Surah Al Saff, que es el capítulo 61 del Corán en el ayah (verso) 6:

“cuando Jesús, hijo de María, dijo: ¡Oh, hijos de Israel! Yo soy el Mensajero de Dios, enviado a vosotros para corroborar la Torá y anunciar a un Mensajero que vendrá después de mí llamado Ahmad (Éste era uno de los nombres del Profeta Muhammad)…”

Los Discípulos de Jesús

El Corán menciona que Jesús, la paz sea con él, tuvo discípulos, tal como se cree en el cristianismo, sin embargo no se mencionan sus nombres ni número en específico, pero en general se los llama como “Al-Hawaariyyoon”. Podemos encontrar en la Surah Al Imran, que es el capítulo 3 del Corán, en el ayah (verso) 52:

“…Jesús…dijo: «¿Quiénes serán mis auxiliares en la causa de Dios?» Los discípulos dijeron: «Nosotros somos los auxiliares de Dios. ¡Creemos en Dios! ¡Sé testigo de nuestra sumisión (es decir, de que somos musulmanes)!”

También se menciona la última cena, en la Surah Al Maa’idah que es el capítulo 5 del Corán, en las ayat (versos) desde la 112 hasta las 115:

«¡Jesús, hijo de María! ¿Puede tu Señor hacer que nos baje del cielo una mesa servida?». Dijo: «¡Temed a Dios, si sois creyentes!». Dijeron: «Queremos comer de ella. Así, nuestros corazones se tranquilizarán, sabremos que nos has hablado verdad y podremos ser testigos de ella». Dijo Jesús, hijo de María: «¡Dios, Señor nuestro! Haz que nos baje del cielo una mesa servida, que sea para nosotros, el primero como el último, motivo de regocijo y signo venido de Ti. ¡Provéenos del sustento necesario, Tú, Que eres el Mejor de los proveedores!». Dijo Dios: «Sí, voy a hacer que os baje. Pero, si uno de vosotros, después de eso, no cree, le castigaré como no he castigado a nadie en el mundo».

Una vez que Jesús, la paz sea con él, dejó la Tierra, lo que pasó con ellos ha sido narrado por Ibn ‘Abbas:

“…Algunos de los discípulos de Jesús lo negaron 12 veces después de que habían creído en él. Ellos entonces se dividieron en 3 grupos. Un grupo, Al-Yaqubiyyah (Jacobitas) dijo: “Dios permaneció con nosotros tanto como quiso y entonces ascendió al Cielo.” Otro grupo, An-Nasturiyyah (Nestorianos) dijo: “El hijo de Dios estuvo con nosotros tanto como él quiso y Dios lo tomó al Cielo.” Otro grupo, los musulmanes, dijo: “El siervo y mensajero de Dios permaneció con nosotros tanto como Dios quiso, y entonces Dios lo tomó a Él.” Los dos grupos de no creyentes se aliaron en contra del grupo de musulmanes y los mataron. Desde que eso pasó, el Islam se mantuvo velado hasta que Dios envió a Muhammad.”

¿La Muerte/Crucifixión de Jesús?

Contrario a la creencia cristiana, el Corán aclara que Jesús, la paz sea con él, no murió ni fue crucificado, sino que otro murió en su lugar. Esto está afirmado en la Surah An Nisa que es el capítulo 4 del Corán, en el ayah (verso) 157:

“Y por haber dicho: Nosotros matamos al Mesías, hijo de María, mensajero de Dios. Pero, aunque así lo creyeron, no lo mataron ni lo crucificaron, sino que se les hizo confundir con otro a quien mataron en su lugar. Y los que discrepan sobre él, tienen dudas y no tienen ningún conocimiento de lo que pasó, sólo siguen conjeturas. Pues con toda certeza no lo mataron.”

Se desconoce quién específicamente murió en lugar de Jesús, la paz sea con él, pero encontramos más detalles al respecto de este acontecimiento en una narración reportada por Ibn Abi Hatim, quien indicó que Ibn ‘Abbas dijo:

“Justo antes de que Dios elevara a Jesús a los cielos, Jesús fue hacia sus discípulos, los cuales eran 12 dentro de la casa, cuando él llegó, de su cabello goteaba agua y él dijo: ‘Algunos de entre ustedes que me negaran 12 veces después de que él ha creído en mí’. Entonces preguntó: ‘Quien se ofrezca voluntariamente a tener mi apariencia y ser matado en mi lugar. Él estará conmigo (en el Paraíso)’. Uno de los más jóvenes de entre ellos se ofreció y Jesús le pidió que se siente. Jesús otra vez pidió a un voluntario, y el joven siguió ofreciéndose y Jesús le pidió que se sentara. Entonces, cuando el joven hombre se ofreció otra vez, Jesús le dijo: ‘Tú será ese hombre’ y la apariencia de Jesús fue dada a ese hombre mientras Jesús ascendía al Cielo de un hueco de la casa. Cuando los judíos vinieron a buscar a Jesús, encontraron a ese joven hombre y lo crucificaron…”

La Ascensión de Jesús

Como quedara claro en lo expuesto anteriormente, Jesús, la paz sea con él, no murió, lo que pasó con él fue que Dios lo ascendió al Cielo. Esto ha sido afirmado en la Surah An Nisa que es el capítulo 4 del Corán, en la ayah (verso) 158:

“Dios lo ascendió al cielo (en cuerpo y alma). Dios en Poderoso, Sabio.”

En el Tafsir de Ibn Khatir, se explica también con respecto a esto, luego de que Jesús, la paz sea con él, asignó al joven hombre que tomaría su lugar, el techo de la casa en la que se encontraban se abrió y Jesús, la paz sea con él, fue puesto a dormir y fue ascendido al Cielo dormido.

Los musulmanes creemos entonces que Jesús, la paz sea con él, está en el Cielo. Y de acuerdo a lo dicho por el profeta Muhammad, la paz sea con él, Jesús, la paz sea con él, estaría en el segundo cielo pues fue allí donde lo encontró cuando sucedió la Isra que fue la Jornada Nocturna en la que el Profeta Muhammad, fue ascendido al Cielo y donde se establecieron las 5 oraciones diarias para los musulmanes. En una narración, el Profeta Muhammad, la paz sea con él dijo:

"Durante la ascensión, conocí a Jesús en el segundo cielo. Lo encontré de estatura mediana, blanco rojizo. Su cuerpo estaba tan limpio y claro, que parecía como si acabara de hacer ghusul (ablución mayor que consiste en lavar el cuerpo entero)…”

La Segunda Venida de Jesús

Las enseñanzas del Islam aseguran la segunda venida de Jesús, la paz sea con Él, antes del Día del Juicio Final. A esto se refiere la Surah An Nisa, que es el capítulo 4 del Corán, en el ayah (verso) 159:

“Entre la gente de la Escritura no has nadie que no crea en Él antes de su muerte. Él día de la Resurrección servirá de testigo contra ellos.”

Esto significa que en su segunda venida, la gente del libro, es decir, cristianos y judíos, creerán en Jesús, la paz sea con él, antes de su muerte, ya que su muerte solamente se dará luego de su segunda venida, pues Jesús, la paz sea con él, no murió crucificado en su primera venida como ya lo mencionamos anteriormente.

La segunda Venida de Jesús, la paz sea con él, constituye uno de los signos mayores antes del Día del Juicio Final. Esto está claramente indicado en la siguiente narración del Profeta Muhammad, la paz sea con él, quien dijo:

“La Última Hora no vendrá hasta que vean el descenso de Jesús, hijo de María.”

(Transmitido por Muslim)

El descenso de la segunda venida de Jesús, la paz sea con él, está descrito en la siguiente narración:

"Dios enviará al Mesías, hijo de María, que descenderá en el minarete blanco en el lado este de Damasco usando dos prendas, ligeramente teñidas con azafrán, sus manos apoyadas en las alas de dos ángeles. Cuando baje su cabeza, gotas de sudor caerán de ella, y cuando la levante, gotas como perlas se dispersarán de ella. Todos los no creyente que lo huelan morirán, y su aliento llegará tan lejos como él sea capaz de ver."

(Transmitido por Muslim)

Otra narración indica lo que sucederá después de esto, concretamente en su segunda venida, Jesús, la paz sea con él, matará al Masih ad Dajjal, es decir al Falso Mesías:

Abu Hurairah, que Dios esté complacido con él, reportó:

“Mientras que ellos (el ejército musulmán) están preparándose para luchar, o están formando las filas, entonces la Iqamah (segunda llamada al comienzo de la oración) de la oración será realizada. Jesús, hijo de María, descenderá y los dirigirá en la oración. Cuando el enemigo de Dios (el Dajjal) lo vea, se disolverá como la sal en el agua. Si Jesús lo dejara, él se disolvería completamente, pero Dios lo matará por manos de Jesús, y él les mostrará la sangre (del Dajjal) en su lanza.”

(Transmitido por Muslim)

En otra narración registrada en Sunan Ivn Máyah, Sahih Ibn Juzaimah y Mustadrak Al Hákim, se narra de Abu Umamah con un Isnad Sabih, que el Profeta Muhammad, la paz sea con él, dijo:

“Su líder (es decir, el líder de los musulmanes que se están preparando para luchar contra el Dajjal que será Imam Madhi) será un hombre virtuoso. Cuando él se haya adelantado para dirigirlos en la oración del Fajr (alba), Jesús, hijo de María descenderá. El Imam (quien dirige la oración) retrocederá para que Jesús pueda adelantarse (y dirigirla). Jesús pondrá su mano en sus hombros y le dirá: ‘Ve adelante y dirige la oración, ya que la Iqamah (la segunda llamada a la oración) fue realizada para que tú la dirijas’. Entonces el Imam los dirigirá en la oración, y cuando haya terminado, Jesús, dirá: ‘¡Abrid las puertas!’ Ellos las abrirán, y detrás de éstas estará el Dajjal, acompañado por setenta mil judíos, todos ellos empuñando espadas adornadas. Cuando el Dajjal lo vea, empezará a disolverse como la sal en el agua, y escapará. Jesús lo alcanzará en la puerta oriental de Ludd/Hudd (conocida ciudad en Palestina, cerca de Ramlah), y lo matará…”

Otro acontecimiento importante de mencionar que tendrá lugar durante la segunda venida de Jesús, la paz sea con él, es la liberación de Gog y Magog -conocidos en el Islam con los nombres Yajooj y Majooj-, que son dos tribus de incrédulos que solían esparcir el mal en la Tierra, por lo que Dios le ordenó a Dhul Qarnayn encerrarlos en una barrera donde se han mantenido recluidos, siempre tratando de salir sin éxito, hasta que después de que Jesús, la paz sea con él, mate al Dajjal (Falso Mesías), Dios les permitirá salir y causarán destrucción y corrupción en la Tierra, y le ordenará a Jesús, la paz sea con él, a llevar a los creyentes al Monte Tur (Sinaí) para refugiarse, tal como se registra en la siguiente narración:

Dios revelará a Jesús, hijo de María:

“He traído gente de entre mis criaturas contra las que nadie será capaz de luchar. Toma a mis adoradores de forma segura al Monte Tur".

(Transmitido por Muslim)

Jesús, la paz sea con él, y los demás creyentes musulmanes suplicarán a Dios que destruya a Gog y Magog, y Dios así lo hará enviando gusanos que comerán sus cuellos. Así está registrado en la siguiente narración:

"Jesús y sus compañeros le rogarán a Dios, y Dios enviará contra ellos (Gog y Magog) gusanos que atacarán sus cuellos; y por la mañana, todos perecerán como uno."

(Transmitido por Muslim)

Una vez que hayan muerto las tribus de Gog y Magog, la tierra estará llena de sus cadáveres y del hedor de sus cuerpos en descomposición, por lo que una vez más, Jesús, la paz sea con él, y los demás creyentes suplicarán a Dios por esta situación, por lo que Él enviará unas aves que llevarán los cadáveres al mar, entonces caerá una lluvia que limpiará la tierra de su hedor.

Jesús, la paz sea con él, en su segunda venida, no se desempeñará como profeta, sino como un líder de la ummah (comunidad musulmana) que la gobernará de acuerdo al Corán y a la Sunnah (ejemplo/práctica) del Profeta Muhammad, la paz sea con él.

Abu Hurairah, que Dios esté complacido con él, que el Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Dios sean con él, dijo:

‘¿Qué van hacer cuando descienda el hijo de María entre ustedes y los dirija cómo uno de ustedes?'

Ibn Abi Dhi'b, bajo la autoridad de Abu Hurairah narró:

‘su líder entre ustedes'.

Ibn Abi Dhi'b dijo: ‘¿Sabes lo que significan las palabras ‘y los dirija cómo uno de ustedes'?' Yo contesté: ‘Explícame.' Él dijo: ‘Los dirigirá según el Libro de tu Señor (el Corán), y según la Sunnah de tu Mensajero, que Dios lo bendiga y que le de paz.'

(Transmitido por Muslim)

Con todos estos acontecimientos, quedará claro que la única religión verdadera es el Islam.

Encontramos más información en otras narraciones en las que se nos menciona también que se acabará con las cruces, el ganado porcino, el impuesto de protección, no habrá enemistad. Reinará la paz y la abundancia en la Tierra. También se nos indica que Jesús, la paz sea con él, en su segunda venida, se casará, tendrá hijos, realizará la peregrinación y finalmente morirá. Los musulmanes rezarán su oración fúnebre y el será enterrado junto a la tumba del Profeta Muhammad, la paz sea con él:

Abu Hurairah, que Dios esté complacido con él, que el Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Dios sean con él, dijo: “Los Profetas son cómo hermanos: tiene diferentes madres pero su religión es una sola. Yo soy el más cercano de todas las gentes a Jesús, hijo de María, porque no hay otro Profeta entre él y yo. Él volverá a venir, y cuando lo vean lo reconocerán. Él es de estatura media y su color de piel es entre rojo y blanco. Estará usando dos prendas de vestir, y su cabello parecerá estar mojado. Romperá la cruz, eliminará al ganado porcino, abolirá a la Yizya (impuesto de protección que pagan los no musulmanes cuando viven en gobiernos islámicos) e invitara a la gente al Islam. En este tiempo, Dios terminará todas las religiones y sectas aparte del Islam, y va a destruir a Dajjal. Luego habrá paz y seguridad sobre la tierra, los leones y los camellos comerán del mismo pasto, tigres con ganado, y lobos con ovejas; los niños podrán jugar con serpientes sin que les hagan daño. Jesús se quedara en la tierra por cuarenta años, luego morirá, y los Musulmanes rezaran por él.'

(Transmitido por Ahmad ibn Hanbal; Musnad 2.406)

Abu Hurairah, que Dios esté complacido con él, dijo del Mensajero de Dios, la paz y las bendiciones de Dios sean con él, lo siguiente:

"Por Dios, en cuyas manos está mi alma, que el hijo de María, pronto descenderá entre vosotros como un juez justo. Él romperá todas las cruces, eliminará el ganado porcino y abolirá el Yizya (impuesto de protección que pagan los no musulmanes cuando viven en gobiernos islámicos). La riqueza se esparcirá de tal forma que nadie la aceptará y un postración a Dios en oración será mejor que el mundo entero y todo lo que contiene."

(Transmitido por Al Bukhari)

“El rencor, el odio y los celos mutuos de uno hacia el otro van a desaparecer, y cuando él (Jesús) convoque a la gente a aceptar la riqueza, nadie lo aceptará (porque no habrá necesidad de ella).”

(Transmitido por Al Bukhari)

"Por Aquél en cuyas manos está mi vida, que el hijo de María, ciertamente invocará el nombre de Dios en el Hajj (Peregrinación Mayor) o en la Umrah (Peregrinación Menor) o en ambos en el valle de Rauha (un valle cerca de Medina)."

(Transmitido por Muslim)

Abdullah ibn Umar reportó que el Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Dios sean con él, dijo:

“Jesús, hijo de María, descenderá a la Tierra, contraerá matrimonio, tendrá hijos, y permanecerá cuarenta y cinco años, después de los cuales, morirá y será enterrado a mi lado en la tumba. Entonces, Jesús y yo nos levantaremos de una tumba única entre Abu Bakr y Umar.”

La Comparecencia de Jesús en el Día del Juicio

En el Día de la Resurrección, Jesús, la paz sea con él, estará en frente de Dios. Él le preguntará sobre qué mensaje le dio a la tribu de Israel y Jesús, la paz sea con él, responderá que les enseñó el mensaje de la adoración única a Dios, no les enseñó ni adorarlo a él mismo ni a su madre María. Así está narrado en la Surah Al Maa’idah, que es el capítulo 5 del Corán, en las ayat (versos) de la 116 a 118:

“Y cuando dijo Dios: «¡Jesús, hijo de María! ¡Eres tú quien ha dicho a los hombres: '¡Tomadnos a mí y a mi madre como a dioses, además de tomar a Dios!'?». Dijo: «¡Gloria a Ti! ¿Cómo voy a decir algo que no tengo por verdad? Si lo hubiera dicho, Tú lo habrías sabido. Tú sabes lo que hay en mí, pero yo no sé lo que hay en Ti. Tú eres Quien conoce a fondo las cosas ocultas. No les he dicho más que lo que Tú me has ordenado: '¡Adorad a Dios, mi Señor y Señor vuestro!' Fui testigo de ellos mientras estuve entre ellos, pero, después de llamarme a Ti, fuiste Tú Quien les vigiló. Tú eres testigo de todo. Si les castigas, son Tus siervos, Si les perdonas, Tú eres el Poderoso, el Sabio».”

La Misión de Jesús

Jesús, la paz sea con él, tiene dos funciones:

1. Su primera función en su primera venida antes que Dios lo ascendiera a los cielos fue como la de cualquier otro profeta, para transmitir el mensaje de Dios. Su mensaje ha sido llamado como Inyil que algunos traducen como el “evangelio” para confirmar la Torá, que fue el mensaje traído anteriormente a la tribu de Israel por el profeta Moisés, la paz sea con él. Así está narrado en el Corán, en la Surah As Saff, el cual es el capítulo 61 del Corán, en el ayah (verso) 6:

“Y cuando Jesús, hijo de María, dijo: ¡Oh, hijos de Israel! Yo soy el Mensajero de Dios, enviado a vosotros para corroborar la Torá…”

También anunció la venida del Profeta Muhammad, la paz sea con él.

2. Su segunda función, la llevará a cabo en su segunda venida. Jesús, la paz sea con él, será un líder de los creyentes que gobernará de acuerdo a la ley islámica, matará al Masih ad Dajjal, -que suele traducirse como anticristo pero una traducción más apropiada sería falso mesías-, romperá las cruces y matará los cerdos. Conducirá a los creyentes a un monte para estar a salvo de Ya'jooj y Ma'jooj (Gog y Magog) cuando sean liberados y causen destrucción en la Tierra, hasta que Dios los destruya. Jesús, la paz sea con él, no traerá ningún nuevo mensaje ni revelación divina esta vez, sino que seguirá el mensaje del Islam que ya fuera traído anteriormente por el sello de los profetas, Muhammad, la paz sea con él.