martes, 13 de septiembre de 2011

La verdad sobre la Biblia

En esta nueva entrada de mi blog me gustaría que mis hermanos de las Escrituras, especialmente los cristianos... fueran capaces de leer hasta el final el extracto de un librillo (que compartiré al final de este preámbulo) escrito por el Sr. Ahmad Deedat en Sudáfrica, que demuestra claramente cómo la Biblia dejó de ser hace mucho tiempo "la absoluta y pura revelación de Dios". 

No es mi intención el herir vuestra sensibilidad religiosa, nada más lejos de la realidad. Mi único deseo es que seáis capaces de afrontar la realidad, en vez de obviar todos los errores y contradicciones que se encuentran en la Biblia (de lo que cualquier cristiano medianamente observador y reflexivo se habrá percatado), y que como muchos otros cristianos ya han hecho... seáis capaces de aceptar la verdad del Islam. 

Bien es sabido que los evangelistas Marcos, Mateo, Lucas, Juan... escribieron los primeros evangelios canónicos 50, 60, 60-70, y 80 años después respectivamente de la muerte de Jesús (la paz sea con él). Jamás le conocieron, ni hablaron con él, ni rezaron con él... ¿No es algo sobre lo que reflexionar? 

Los padres de las Iglesias, los escritores cristianos, así como los más importantes historiadores cristianos... todos coinciden en que probablemente esos cuatro escritores eran anónimos y firmaban con pseudónimos. 

Pablo de Tarso escribió él sólo más de la mitad del Nuevo Testamento, empezando por el libro de Hechos, hasta el final del Nuevo Testamento: los Hechos, Romanos, Corintios, Filipenses, Colosenses, Galatas... Pablo de Tarso, otro hombre que ni conoció, ni habló, ni rezó con Jesús (la paz sea con él). 

Así que el Nuevo Testamento tiene cinco autores que nunca conocieron, ni hablaron, ni rezaron, ni caminaron con Jesús (a.s.), ni eran sus discípulos. Por lo tanto Jesús (a.s.), NO escribió el Nuevo Testamento, tampoco sus discípulos lo hicieron, los autores son simplemente escritores e historiadores. 

En el evangelio de Lucas encontramos: 

"Muchos han intentado hacer un relato de las cosas que se han cumplido entre nosotros... Por lo tanto, yo también, excelentísimo Teófilo, habiendo investigado todo esto con esmero desde su origen, he decidido escribírtelo ordenadamente." (Lucas 1:1, 3-4) 

... 

En el evangelio de Mateo encontramos: 

"Pasando Jesús de allá, vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme, y le siguió." (Mateo 9:9) 

Los mismos pronombres en este versículo no se refieren a Mateo ni a Jesús como el autor, sino que una tercera persona escribió "según vio y oyó". 

Si ni siquiera se puede atribuír este libro a Mateo, entonces ¿cómo podemos aceptarlo como la palabra de Dios? 

J.B. Phillips (sacerdote, escritor y traductor de la Biblia), en su introducción al Evangelio Según San Mateo, dice lo siguiente con respecto al autor: 

"La tradición antigua atribuye este evangelio al Apóstol Mateo, pero hoy en día, la mayoría de los Profesores de Teología rechazan este punto de vista." 

... 

Por favor, abrid vuestra Biblia en Isaías 37. Si lo habéis hecho, veréis que lo que estáis leyendo no es Isaías 37, ¡si no 2 Reyes 19! Ahora abrid vuestra Biblia en 2 Reyes 19 y ved el nivel de plagiarismo que existe en los libros del Antiguo Testamento. 

De acuerdo a los famosos 32 maestros y Profesores de Teología de la Versión Revisada Estandard dicen que el autor del libro de Reyes es ¡DESCONOCIDO! Estas notas bíblicas fueron preparadas y editadas por el Reverendo David J. Fant, Litt. D, Secretario General de la Sociedad Bíblica de Nueva York. 

Incluso existen pruebas de que al menos partes de Deuteronomio no fueron escritas por Dios ni por Moisés. Esto puede observarse en Deuteronomio 34:5-10 donde se lee: 

“Y allí murió Moisés… Y fue sepultado en Moab… Moisés tenía 120 años cuando murió… Desde entonces no volvió a surgir en Israel otro profeta como Moisés…” 

¿Acaso Moisés escribió su propio obituario? 

Ningún erudito bíblico en el mundo dirá que la Biblia fue escrita por el propio Jesús. Todos ellos concuerdan en que la Biblia fue escrita por los seguidores de Jesús (la paz sea con él), después de su partida. 

El Dr. W. Graham Scroggie del Moody Bible Institute, un prestigioso misionero cristiano evangélico, dice: 

“…Sí, la Biblia tiene origen humano, a pesar de que algunos, que se dejan llevar por su celo, el cual va en contra del conocimiento, lo hayan negado. Esos libros han sido gestados en las mentes de los hombres, están escritos en el lenguaje de los hombres, fueron escritos por manos de hombres y mantuvieron en sus estilos las características de los hombres… Esto es humano, pero aún así es divino.” 

Otro erudito cristiano, Kenneth Cragg, el obispo anglicano de Jerusalén dice: 

“…No solamente en el Nuevo Testamento… existe resumen y edición; existe elección de transcripciones y testimonios. Los evangelios se formaron a partir de las ideas de la Iglesia, más allá de los autores. Ellos representan experiencia e historia.” 

“Es bien conocido que el evangelio cristiano primitivo fue inicialmente transmitido oralmente y que esa tradición oral dio lugar a una variedad de reportes de palabras y hechos. Es igualmente cierto que cuando los registros cristianos fueron pasados por escrito continuaron siendo objeto de variaciones verbales, involuntaria o intencionalmente, por las manos de los escribanos y editores.” 

“Sin embargo, de hecho, todos los libros del Nuevo Testamento, con excepción de las cuatro grandes Epístolas de San Pablo, son en la actualidad, unas más que otras, objeto de controversia, e incluso allí se encuentran interpolaciones.” 

El Dr. Lobegott Friedrich Konstantin Von Tischendorf, uno de los cristianos conservadores más inflexibles defensores de la Trinidad, tuvo que admitir: 

“[El Nuevo Testamento] en muchos pasajes ha experimentado modificaciones tan serias de significado que nos deja en una dolorosa incertidumbre sobre lo que realmente escribieron los apóstoles.” 

Después de enumerar muchos ejemplos de declaraciones contradictorias en la Biblia, el Dr. Frederic Kenyon dice: 

“Además de las grandes discrepancias, como estas, escasamente existe un versículo que no tenga variaciones en las distintas copias [de los manuscritos antiguos de los cuales la Biblia fue recopilada]. Nadie puede decir que esas adiciones, omisiones o alteraciones son temas de simple indiferencia.” 

En el libro del Dr. Kenyon se pueden encontrar un sin número de otras citas similares de algunos de los principales eruditos del cristianismo, pero creo que con esto es suficiente. 

Aquí os dejo con el extracto del librillo que mencioné al principio: http://nurelislam.com/Debate.htm

Que Dios os guíe y os dé conocimiento. ¡Amín!

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